Descripción

Nunca es tarde para escribir de una película como "Birdman" porque es hablar de la complejidad del ser humano, de ese corcel negro que tira del carro alado con la misma fuerza que el blanco y a veces descarrila.

"Birdman" presenta el conflicto entre la búsqueda del reconocimiento y el autoreconocimiento, y en medio de esa batalla está el ego alimentado o pisoteado por esa voz interna que nos mantiene vivos y alertas o que nos mata en vida; que nos hace volar sobre pantanos o ahogarnos en un vaso de agua...o de alcohol. Herido el ego es como vivir con las alas rotas; sobrealimentarlo es como crecer un monstruo que termina devorándonos.

De ahí la "inesperada virtud de la ignorancia" (parte del título de la Cinta) siempre útil cuando la imagen que tenemos de nosotros mismos contrasta con la de los demás. Es difícil andar los caminos con una mala percepción de los otros hacia uno, pero una mala percepción de uno mismo puede ser devastador. Sucede con el actor principal pero también con todo el reparto detrás del escenario.

Lo dijo González Iñárritu, en su entrevista con El País, (aunque suene a hash tag): "todos somos Birdman". Porque todos en algún momento, en cualquier profesión, en cualquier ámbito, enfrentamos el miedo al fracaso y a la crítica, a no ser amado y a dejar de ser lo que algún día fuimos, el eterno suspiro por los tiempos mejores o por un renacimiento tardío y muchas veces trunco.

Desde luego no es casual que el protagonista sea un actor y sobretodo un "ex súper héroe" retirado, cruelmente autorreferencial (Michael Keaton), del cual podemos ver lo poco que se conoce a la persona detrás de la máscara, al ser humano detrás del personaje que muchas veces nos construimos para ser admirados o reconocidos.

Porque "Birdman" es también una sátira del Star Sistem┬ánorteamericano (o de la cultura hegemónica) y su voraz individualismo que hoy permea más allá de Occidente a través del uso y abuso de los medios digitales. Capaces de todo por atraer los refletores: Mi reino por un trend topic o por un video viral. Alusión constante a celebridades y su culto a la fama. Se puede uno morir de cualquier cosa menos de olvido. Irónico que el poderoso guión sea el verdadero protagonista de esta historia.

De la fotografía solo puedo decir -no soy especialista ni crítico de Cine- que es fascinante. Más allá de su estética y su propuesta de hacernos creer visualmente que es una sola secuencia (algunas duran más de diez minutos), es una forma de contarnos la misma historia pero en el lenguaje de la cámara. Nueva York también es Birdman, esa vieja urbe de hierro con sus grandes edificios y sus grandes egos, protagonista de las mejores historietas y cómics todas, vigente muchas veces por sus glorias pasadas. Desde afuera, sus calles brillan por las marquesinas y las luces de artificio pero por dentro es una ciudad gris, ingrata e implacable con los "Don Nadie" a quienes sepulta con indiferencia entre sus rascacielos durante su lucha diaria por sobresalir.

 

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